viernes, 4 de abril de 2008

LOS MODOS AUTOMATICOS EN LA FOTOGRAFIA


Para la mayoría de las personas hoy en día es tan sencillo captar imágenes en el modo automático de la cámara que se olvidan muchas veces que hay otras funciones dentro de las mismas que nos pueden dar muchas más opciones, bueno, es lógico suponer que es más cómodo porque en algún momento hay un desconocimiento de que son las otras siglas que aparecen en el dial de una cámara digital, para todas esas personas quiero dedicar este articulo de manera especial haciendo una reseña de que es cada uno de ellos y de cómo poder sacarle un mayor provecho a su equipo.

Como ya sabrán, cualquier cámara digital, desde las compactas más básicas hasta las réflex profesionales traen múltiples opciones para facilitarnos la tarea de tomar fotografías en un sinfín de situaciones distintas.

En principio cabe pensar que el modo más utilizado es sin duda el automático. Es lógico.

De hecho la persona que quizá nos ha vendido la cámara es el primer consejo que nos ha dado: “Sitúa en el dial de la cámara dónde está el icono de la camarita verde y listo" , lo ponemos en AUTO y a disparar. Nos olvidamos de la cámara y únicamente tenemos que preocuparnos de encuadrar y listo. Aunque es cierto que en la mayoría de las ocasiones nos salvará el momento y logrará una imagen medianamente aceptable, existen otras buenas opciones: el programado automático (P), prioridad a la abertura (A) o prioridad a la velocidad del obturador (S), pueden mejorar ciertas tomas en distintas condiciones. Y realmente son útiles, al igual, por supuesto que el modo manual (M), donde tenemos un control total del disparo.

Ahora entramos de lleno al detalle de cada uno de los modos de la cámara:

MODO “P” O PROGRAMADO AUTOMATICO

Cuando situamos la cámara en este modo lo que hacemos realmente es permitir que la cámara seleccione la mejor combinación de abertura y velocidad para la escena que se presenta ante nosotros. Aquí quiero detenerme un momento y explicar que todas las cámaras, tanto las análogas, que aun se utilizan, como las digitales tienen dentro de un procesador una programación con miles de ejemplos tipo de muchas escenas probables, luces fuertes, sombras, contraluces, etc. Lo que pasa cuando apuntamos nuestra cámara hacia una escena es lo que la máquina hace por nosotros, evalúa en milésimas de segundo toda la información dentro de ella y nos da el mejor valor de exposición para esa toma en sí.

Ahora bien, en el modo programa podemos varias algunas veces y en algunos modelos de cámaras la velocidad del disparo y la abertura del diafragma, (ver artículos en el Blog referente a los temas mencionados) según el efecto que deseemos conseguir en la fotografía.

Para mí en lo personal es uno de los modos de exposición que más libertad me dan de poder concentrarme en la composición de la escena y si tengo que cambiar algún dato solamente giro el dial y ya está.


MODO “A” O PRIORIDAD DE ABERTURA

Este modo lo seleccionamos siempre que deseemos que nuestra profundidad de campo sea perfecta, es decir que podemos seleccionar un valor de abertura, “f” 16, por ejemplo, si deseamos conseguir la mayor nitidez del sujeto y su fondo.

La variante o incógnita de la velocidad la cámara la ajustara ella misma, en este caso y dependiendo de la iluminación del ambiente lo mas intuitivo seria pensar que la cámara bajara su velocidad de obturación para compensar de alguna manera un diafragma cerrado, idealmente si se está en un interior grande donde se desea toda la nitidez del mismo y con la luz ambiente lo más sensato sería seleccionar la abertura más pequeña, pero supone también la utilización de un trípode para evitar el movimiento de la toma. Esto lo podemos hacer tanto en interior como exterior para lograr el màximo detalle.


MODO “S” O PRIORIDAD DE OBTURACION

Este modo lo seleccionamos cuando nuestra prioridad es la velocidad, cuando deseamos congelar algún movimiento de cualquier objeto que se desplaza a alta velocidad lo ideal es situar en la cámara por arriba de los 1/250 de seg.

Con esto lo que estamos programando en la cámara es que la respuesta a la escena obviamente sea la velocidad, la cámara ajustara el mejor valor de abertura, que en este caso por compensación seria un diafragma más abierto pero se pierde un poco la nitidez del fondo, (profundidad de campo) pero a su vez nos ayuda a que el objeto en mención quede resaltado perfectamente enfocado sobre un fondo totalmente desenfocado que no compite en atención con el primero.


MODO “M” O MODO MANUAL

Este modo lo recomiendo para los profesionales ya que conlleva en el mismo una mayor concentración y también en tiempo ubicar el valor exacto de exposición entre la abertura y la velocidad de manera personalizada, es sumamente útil para los que nos dedicamos a hacer fotografía a nivel profesional, ya que nos permite a nosotros el control total sobre la toma. Si bien es cierto, el tiempo que se consume en ello es a veces tedioso por cada toma que hacemos.

No lo recomiendo en casos donde la acción se desarrolla de manera consecutiva y rápida, como por ejemplo en una boda, una carrera de autos o donde los eventos se suceden de manera imprevista. Es ideal cuando se trabaja un bodegón o still life, porque los objetos permanecen estáticos frente a nosotros.


Dentro del dial de algunas cámaras a veces encontramos el icono de un tulipán, este es el modo macro, quiere decir que la cámara ajusta la distancia focal de la lente para hacer un primer plano de algún objeto muy pequeño reproduciéndolo a un tamaño mayor para ser mejor observado, por lo regular nos vemos aproximándonos a una escena a tan solo centímetros, pero vale la pena mencionar que la variable A y V siempre las dará de manera programada. En las cámaras análogas no automáticas , (son un bello recuerdo) podíamos ejercer el control manual de la abertura y la velocidad de manera que solamente colocando alguna lentilla de aumento o con un lente macro podíamos acercarnos a los objetos, Ah dorados tiempos.

MODOS PREFIJADOS O MODOS SCN (ESCENA)

Aquí hay mucho que hablar, cada uno de ellos está diseñado para una función en específico, los más comunes dentro de la mayoría de las cámaras son el modo Retrato, el modo paisaje, el modo nocturno y el modo velocidad. La verdad es que cada uno de ellos responde a las premisas de la siguiente ecuación:

A/V = E

Despejando la formula: A es abertura de diafragma, V es velocidad y E es exposición.

Y por más que veamos muchísimos modos dentro de la cámara, la fotografía responde solamente a estas dos variantes, el control de A y V es lo que produce las fotografías que hacemos, sean estas malas o buenas, siempre la combinación de ambas nos dará por resultado E.

Ahora, después de esta lectura, quizá sea más fácil para todos seleccionar los diferentes modos de exposición que nos da la cámara dependiendo del tipo de escena o motivo que deseen tomar. Hasta la próxima.


sábado, 22 de marzo de 2008

MI DAMA DE LA NOCHE


Desde que tengo uso de razón siempre me ha apasionado todo lo relacionado a la luna, creo con justicia decir que soy medio lunatico, es bella la dama.

A muchos quizá le apasione igual que a mi, por eso hoy en este breve artículo quiero comentarles como tomar fotografias estupendas de la luna. Es más sencillo de lo que parece, solo hay que tomar en consideración los siguientes puntos.

  1. La velocidad de obturación debe de situarse por arriba de 1/6o, si se dispara en una velocidad más baja ocurrira que no sale de forma completamente redonda sino se alarga en uno de sus extremos, como si fuera un huevo.

  2. La abertura que he utilizado para esta toma es la máxima abertura que da mi lente: "f" 4.6, si seleccionais un "f"5,6 estarías en buen camino de hacer una buena exposición.

  3. La medición la hago de manera puntual, ya que es un astro lumínico suspendido en una bovéda completamente oscura.

  4. Recomiendo usar un trípode para hacer este tipo de tomas, para evitar en algun momento la trepidación y que la foto salga movida.
Para este tipo de toma normalmente recomiendo que se maneje una distancia focal de por lo menos 300mm. ya que de lo contrario solamente apareceria un puntito luminoso, demasiado pequeño en el recuadro.

La foto que muestro la he tomado, curiosamente a mano, después de 30 años de hacer fotografía me precio de tener un estabilizador de imagen propio en mi mano, la he hecho con el enfoque de forma manual al infinito y seleccionado una velocidad de 1/250 de segundo a un "f" 4.6 con una distancia focal de 840 mm. y como la guinda del coctel, he seleccionado un ISO 50 para tener más detalle a la hora de ampliar.

Esta belleza es parte de toda una colección de oro que he ido haciendo a lo largo de muchos años, pareciera como si la luna siempre es igual, pero como toda bella dama, es polifácetica y mística, arrebatada y uno nunca sabe con que cosa nueva va a salir.

Espero que sean de utilidad los datos que les dejo para que puedan aventurarse a hacer sus propias tomas de la Luna.


Hasta la próxima Luna Llena.



viernes, 21 de marzo de 2008

RAZONES POR LAS QUE NO DEBERIAS DE BORRAR FOTOS DESDE TU CAMARA.


Sin duda ya lo sabes: tu cámara te lo permite. Y la única buena razón para ir borrando en la propia cámara las fotos que no te gustan es ahorrar espacio y no quedarte sin capacidad de almacenamiento en el momento crítico. Pero ahora que las tarjetas de memoria están tan baratas... realmente no vale la pena: te compras una tarjeta más y listo.

En lo personal no soy de la idea de comprar una tarjeta de excesiva capacidad de memoria, si se te arruina la has perdido con todo y su costo, te recomiendo que tengas varias, de ser posible de 2GB.

Hay muchas y buenas razones por las que no deberías borrar las fotos desde tu cámara. Hoy te quiero contarte algunas de ellas.

El Monitor LCD de tu Cámara, a Veces, Miente

Por muy grande que sea el monitor de tu cámara, nunca te va a permitir contemplar realmente el aspecto final de tus fotos. Piensa que no te permite calibrarlo y que la luz ambiente es muy diferente en función de los casos. A veces ocurre que incluso fotos que parecen movidas desde la propia cámara esconden cierto misterio e interés cuando las vemos desde la pantalla del ordenador. Vale la pena esperar hasta entonces y decidir si hay algo que se puede aprovechar.

Los Botones son Pequeños y tus Dedos más Torpes de lo que te Gustaría

¿Nunca te ha pasado? A mí, en más de una ocasión me pasa que pulso el botón que no quiero. Hay tantos botones y diales en las cámaras digitales hoy en día que aún los profesionales tocamos algo por prisa o por error. Por eso trato de alejar, lo más posible, el pulgar del botón de borrado. Imagínate que se me va y resulta que borro la foto que no quiero... Y si te lo digo es que ya me ha pasado. Mejor no arriesgarse ¿no crees?.

Si te Dedicas a Revisar, Pierdes Tiempo para Hacer Fotos

Hay momentos que son mágicos para realizar fotos. Si hablamos de paisajes naturales, los diferentes matices de la luz cambian al instante. Si nos referimos a personas, nuestros estados de ánimo varían en el tiempo; se nota especialmente con los niños. Si te dedicas a revisar las fotos que acabas de hacer cada dos por tres, estás perdiendo oportunidades de hacer fotos únicas. Piensa que en las cámaras convencionales no se podían ver las fotos y no pasaba nada. Cuanto más tiempo pase tu ojo sobre lo que pretendes fotografiar más probabilidades hay que lo captures en un momento especial.

Las Baterías te Duran Más

Les pasa incluso a los que somos más previsores. En alguna ocasión nos hemos quedado sin batería. Y muchas veces nos lamentamos al pensar en la energía que hemos desperdiciado revisando y borrando fotos. Pasa como con el agua: aunque de momento sobre, es mejor ahorrar pensando en el futuro. Y es que "más vale prevenir que tener que curar". Aquí os doy otra solución y es que de ser posible tengas a mano pilas de recarga, si tu cámara usa pilas tipo AA lo que puedes hacer es una inversión y comprarte varias juntas con su cargador, si no es así, seguro que la cámara viene con una pila de Lithio provista por el fabricante juntamente con su cargador, de ser posible encárgate otra para que nunca te quedes sin energía.

miércoles, 27 de febrero de 2008

IGLESIA DE LA MERCED


Una vista de uno de los campanarios de la
Iglesia de la Merced en Antigua Guatemala.
La fotografia esta tomada en color y se le ha añadido una
capa de gris con lo que se convierte en un duotono fantástico.


domingo, 24 de febrero de 2008

MI MUSA DE INSPIRACION



Carmela, mi Musa y Amor por siempre.

En la mitología griega las Musas eran, según los escritores más antiguos, las diosas inspiradoras de la música. Posteriormente se conocieron como divinidades que presidían los diferentes tipos de poesía, así como las artes y las ciencias.

Fueron consideradas ninfas inspiradoras de las fuentes. Son hijas de Zeus que propician la inspiración, la dominación de la propia sensibilidad momentánea o duradera, una ilusión que cobra forma en palabras, grafos, ideas, gestos o imágenes.

Es posible que la esencia de la fotografía esté ligada a ese mágico encuentro de inspiración entre el objetivo de la cámara y el modelo a fotografiar. Las musas, hoy en día, siguen susurrando a los oídos con palabras nuevas, portando un léxico sabio hábilmente aprendido. A veces el encuentro ocurre frente a un paisaje, en otras ocasiones el objeto es una montaña, un utensilio…

Pero cuando el vínculo se establece entre dos personas, el fotógrafo y el modelo de su imagen, el lenguaje y la comunicación entre ambos se carga inevitablemente de electricidad. La Musa regresa entonces convertida en carne. Respira, erotiza y se deja fotografiar.

La fotografía puede llegar a convertirse en un camino plagado de suertes y de peligros, un viaje placentero o todo un “acto de funambulismo”, significa el arte de hacer equilibrio en una cuerda) según palabras del fotógrafo Vlastimil Kula.
No siempre nos encontramos con una Rita Hayworth, que tan agraciadamente representó a la Musa Terpsícore en la película de 1947, La Diosa de la Danza. La modelo (o el modelo) debe ser la colaboradora fuente de inspiración de la obra fotográfica.

Estos son los planteamientos que sustentan la publicación del libro “Musa”, de Mark Ostowski. En él seis fotógrafos hablan de su vida, de su trabajo y de sus fuentes de inspiración de forma distendida, aportando una obra como ejemplo de su visión y estilo. Se trata de Luis Durante, Roy Stuart, Charlie Roff, Jock Sturges, Vlastimil Kula y Tony Keeler, a los que se les dedica cada uno de los seis capítulos, todos construidos a través de una entrevista personalizada durante un encuentro con Ostowski. El “leit motiv” es esa musa, esa modelo (en este caso femenina) que más allá de posar para los fotógrafos llega a inspirar su trabajo y planteamiento estético.

Las palabras de cada uno de los autores ayudan a explicar ese “algo” mágico que se produce en el encuentro entre el fotógrafo y la persona fotografiada, invitándonos además a una más que interesante reflexión sobre otros aspectos íntimamente relacionados con la condición humana.

EN BUSCA DE UN ESTILO FOTOGRAFICO




Concibiendo un mundo ideal, todo fotógrafo profesional o amateur deberíamos tener un estilo de fotografía que nos permita definirnos perfectamente de los demás, y nos coloque en el punto medio entre fotógrafos y artistas, ideal sería que cualquiera con el solo hecho de ver una fotografía nuestra y sin conocernos pudiera decir, esta foto pertenece al fotógrafo tal.




Este proceso de trascender de un estilo de fotografía "común" hasta llegar a poseer un estilo propio perfectamente bien definido puede llevarnos varios años o tal vez toda la vida.


En teoría todos le damos un toque personal a nuestras fotografías de forma inconsciente, solo basta examinar un buen numero de estas, tomadas en diferentes espacios de tiempo y descubriremos que hay una constante en la mayoría de ellas, podrá ser el color, tema, encuadre, el momento situacional, la simetría, la naturalidad etc. y esto muy probablemente determinará en un futuro un estilo particular.




Por lo general y por ser entes 100% visuales, un buen fotógrafo debe de tener la capacidad de capturar una buena imagen sin importar el tema, ya sea un paisaje un retrato, una foto de producto o arquitectura o bien una asignación publicitaria o comercial, pero si realmente quieres lograr un estilo propio lo más recomendable es que te centres en un tema en particular y explotes tu creatividad, acción que sin duda te ayudará a separarte rápidamente de los demás.

En mi experiencia muy particular donde he fluido siempre y ya manejo un estilo muy propio en mis creaciones es en la fotografía de modelos, disciplina bastante exigente que exige total concentración y creatividad para no repetir con todas las modelos las mismas posiciones, los mismos encuadres, la misma luz, etc. Cada modelo es diferente, cada una tiene su propia belleza y su forma de lucirla ante las cámaras, es aqui donse se hace necesaria una comprensión de ello y es el fotógrafo el obligado a extraer lo mejor de esa belleza.




En la búsqueda constante de una musa que te permita definir tu estilo, pudiéramos decir que en este mundo prácticamente todo o casi todo ya ha sido fotografiado con anterioridad, pero deberemos tomar siempre en cuenta de que cada uno de nosotros tenemos una visión única de un mismo objeto, sujeto y percepción del entorno que nos rodea y en el momento que logremos plasmar nuestro punto de vista particular y dimensionarlo con una buena técnica, estaremos en camino alcanzar la madurez fotográfica.




Estar a la vanguardia siempre ayuda ya que la fotografía como muchas otras artes, plasma el reflejo de una sociedad en constante evolución en un determinado lapso de tiempo o época, su tecnología, su moda, sus productos o arquitectura, sus conflictos etc. debido a esto y la revolución constante en los procesos gráficos y digitales de la actualidad he procurado constantemente conocer el trabajo fotográfico de los demás independientemente de su género o temática.

martes, 12 de febrero de 2008

COMO REALIZAR UN BOOK PROFESIONAL




LA REALIZACION DE BOOKS PARA MODELOS ES UNA ESPECIALIDAD QUE ME ABIO LAS PUERTAS DE LA FOTOGRAFIA PROFESIONAL, FOTOGRAFIO MODELOS DESDE HACE MAS DE 20 AÑOS Y HA SIDO UNA DE MIS SATISFACCIONES MAS GRANDES. HE FOTOGRAFIADO MODELOS DE MUCHAS NACIONALIDADES, TODAS BELLAS.

No son pocos los principiantes, en el mundo de la Fotografía que habrán utilizado el conocido recurso de convencer a una amiga, contándole aquel cuento de que "eres mi mejor inspiración" , y aprovechar para hacerle fotos.

Seguramente ahí comienza su andanza profesional.

Lo primero que tenemos que hacer es organizarnos:

¿El fotógrafo aporta la maquilladora o se maquilla el modelo por sí mismo?, ¿la ropa la trae el modelo?, ¿puedo conocerle antes o ver su Book? Si todo esto lo tenemos controlado, ya podemos centramos en lo esencial: qué fotos hay que realizar y cómo.

No hay que olvidar que el objetivo de la sesión fotográfica es el Book (el álbum de fotos y trabajos publicados) y el composite, que es la tarjeta de presentación del modelo, con una imagen personal, única definida. Por eso es importante saber quién va a posar. Si se trata de un modelo para pasarela o publicidad, las fotografías deben mostrar su belleza, look y sus posibilidades.

Si es para un actor o actriz, tienen que reflejar su momento físico y sus recursos más que su imagen personal. Debe verse un personaje.

Una vez que esto está decidido, sólo nos resta centramos en cómo vamos a hacer las fotos, teniendo en cuenta la siguiente premisa: un buen Book tiene que ser lo más completo posible.

Lo ideal es que contenga fotos en blanco y negro y color, tomas realizadas en estudio y en exteriores, primeros planos, medios y de cuerpo entero, con cambios de ropa y maquillaje/peluquería, que las imágenes resulten bellas y con gancho... en definitiva, que gusten y funcionen comercialmente.

Para conseguirlo, debe haberse creado un ambiente especial en el momento de la sesión. Lo normal es que no se conozca a la modelo que vamos a fotografiar, por lo que será conveniente charlar previamente para romper el
hielo y conocer datos que nos sean de interés. Mientras tanto, grabaremos en nuestra memoria cada gesto y expresión, todo aquello que resulte fotogénico.

Si es la primera vez que la modelo se enfrente a una sesión de fotos, lo normal es que esté nerviosa y rígida. En estas circunstancias nuestro primer cometido será –transmitirle tranquilidad y que se sienta cómoda, sin preocupamos de que las primeras tomas no vayan a contener ninguna foto válida. La buena comunicación, si se llega a establecer, suele surgir a partir después de unas 30 ó 40 tomas.

Técnicamente, la realización de fotografías con destino a un Book exige del fotógrafo un esfuerzo muy importante. Por un lado, como se ha mencionado, la comprensión y el descubrimiento de lo mejor que puede ofrecer el modelo como persona y lo más atractivo de su físico. Por otro, el fotógrafo tiene la obligación de plasmar esto en un conjunto de imágenes que relaten esas características físicas y personales que a través del Book y del composite tienen que llegar al futuro cliente del modelo.

La sesión fotográfica es el periodo de tiempo donde se plasma la relación entre fotógrafo y modelo y se van a producir las imágenes. El concepto completo de la sesión, la localización de los escenarios donde vamos a realizar las fotografías y el estudio de las poses, forma parte de los datos necesarios para poder decidir qué y cómo vamos a realizar las fotografías. Es fundamental un estudio lento y detenido de las facciones y de la fisonomía del cuerpo del modelo. Para ello, cada fotógrafo utiliza su técnica.

A algunos privilegiados como yo nos basta con una simple mirada, otros prefieren situar a su modelo sobre un fondo oscuro en el estudio y observarles atentamente e incluso realizar algunas Polaroid mientras van cambiando ángulos de iluminación y textura de las luces.

Cada rostro es diferente, pero no solamente en la forma, sino como expresión de lo que cada persona lleva dentro. Cuando fotografiemos la armonía o la transgresión entre estos elementos, tendrá que estar perfectamente definida para ser captada en toda su plenitud.

El vestuario, la actitud corporal, el sentimiento y las miradas nos definirán el tipo de chico o chica que pretende dirigirse a un futuro cliente como modelo.

En este punto es muy importante tener en cuenta que él o ella son el objeto de nuestro trabajo. Es lo que tenemos que comunicar a una tercera persona de un modo simple, rápido y conciso, haciéndolo además atractivo y rotundo. La ropa y los accesorios e incluso el escenario serán elementos muy secundarios en nuestra imagen.


LA SESION FOTOGRAFICA






PRIMEROS PLANOS


No debemos conformarnos con sólo tres o cuatro tomas de primeros planos, hay que disparar sin miedo, incluso dedicarle unas 50 o 60 tomas puesto que como podemos observar en estas fotos, los encuadres y sobre todo las expresiones son muy variadas.


EL ESCENARIO:

Desde el punto de vista técnico es más importante la elección del escenario donde vamos a fotografiar, teniendo en cuenta sus condiciones de luz, posibilidad de limpieza de fondos, y espacio para el tiro de la cámara y el movimiento del modelo, que la belleza o la importancia histórica del lugar. La ropa debe potenciar, sin evidenciarse en exceso, el estilo y las formas del cuerpo. La química que debe producirse entre el sujeto que posa y el fotógrafo tiene que ser limpiamente descrita por una técnica que no aporte más de lo necesario y que nunca enmascare la visión del protagonista de nuestras imágenes.

La realización de unas fotografías para un Book es una extraña mezcla entre fotografías de retrato y de moda, teniendo en cuenta que no sólo buscamos encontrar lo que nos dice un rostro, sino toda una actitud e incluso alguna parte aislada del cuerpo del modelo. Talvez lo mejor que pueda ofrecer sea unas bellas manos, unas largas piernas o unos labios maravillosos.

Estas dos fotos muestran la importancia que tienen los fondos. En la imagen pequeña podemos ver cómo una serie de elementos aportan el ambiente captando totalmente la atención. En la otra toma se han eliminado, consiguiendo que la modelo tenga todo el protagonismo.









SECUENCIAS:

Los momentos del disparo, es decir, el instante en el que el fotógrafo acciona la cámara para obtener la imagen en relación con la acción que está acometiendo el modelo, pueden ser tal vez la coyuntura más importante. Lo ideal es poder trabajar con una cámara motorizada y autofoco para así despreocupamos de cuestiones tales como la nitidez y centrarnos en la acción.

Dependiendo del tipo de persona y de lo que queramos plasmar, podemos o bien movemos alrededor del modelo descubriendo y capturando sus expresiones, o fijar la cámara en el trípode y captar las diferentes poses del sujeto mientras éste se mueve y actúa enamorando al sensor de la cámara digital.

En cualquiera de los dos casos, es el ritmo de la acción el que marcará la secuencia del disparo.

No olvidemos que no basta sólo con disparar para conseguir buenas imágenes, hay que descubrir el "instante mágico" y ser capaces de preverlo y de capturarlo.

La memoria de almacenamiento, al igual que el esfuerzo del modelo, nunca debe ser malgastada.


No está de más, especialmente si la acción es rápida o se desarrolla a lo largo de un gran espacio, como el recorrido por un camino con el modelo, ejecutar varios ensayos siguiéndole con la cámara y procurando que la acción se repita en todos los casos del modo más parecido posible. De esta forma, será más fácil decidir las actitudes y las posiciones sobre las que vamos a disparar y calcular mejor los parámetros técnicos que nos aseguren los resultados.





COLOR O BLANCO Y NEGRO

La elección, blanco y negro o color, depende de la clase de imagen que deseemos plasmar. Las primeras manifiestan mejor la esencia y el concepto de las formas. Por decirlo de alguna forma, el blanco y negro, capta la expresión pura, donde la luz se funde con la puesta en escena, desnudando toda la fuerza de los sentidos. En tanto que con el color reflejamos la realidad que, manipulada sabiamente, transmite al observador la frescura y naturalidad de los sujetos.

Sugiero no usar los modos blanco y negro en la toma directa desde la cámara, resta demasiada información en el contenido de las altas luces y sombras, se pierde mucha información, para ello es más conveniente usar un programa de edición fotográfico y realizarlo directamente en el, tomando en cuenta siempre guardar nuestro original en color.






LAS OPTICAS:

La técnica en cuanto a ópticas nos permitirá utilizar desde los objetivos normales hasta los medios e incluso largos. Estos últimos nos permiten acercamos al sujeto sin penetrar en su entorno y, por lo tanto, modificar o molestar su capacidad de expresión. Una óptica de 200 mm a plena abertura, nos posibilitará además, mediante el desenfoque que produce, aislar del fondo definiendo perfectamente a la persona-motivo de nuestras fotografías.

El uso de los teleobjetivos medios o largos deja lugar para que el ayudante complemente la iluminación natural del lugar mediante el uso de reflectores.
Con las focales más cortas, por ejemplo las de 50 mm, podemos acercamos para mostrar a la persona de un modo más evidente y cercano, permitiéndonos tomas mucho más atrevidas en cuanto a su inclinación, tales como picados o contrapicados, incluyendo algunas partes de la anatomía sobre los propios vestidos, los objetos o lugares previamente elegidos.

Las visiones que nos proporcionen los objetivos deben ser naturales, casi como si estuvieran captadas al azar.




ILUMINACION:

La iluminación que utilizaremos deberá ser siempre la que mejor se adapte al modelo. Será minuciosamente estudiada previamente, ya sea en el exterior, contando con la luz natural y con los apoyos que podamos encontrar en sistemas auxiliares (tales como el uso de reflectores o la de una pared blanca).

En general las luces suaves o las de largo desarrollo con sombras bien controladas producen efectos notables. En exteriores, el trabajo a contraluz con la ayuda de un reflector produce resultados muy acertados. Por último y dependiendo de la fisonomía del modelo, luces muy difusas y con una procedencia coaxial al eje de la toma, perfilan perfectamente las formas añadir un ápice de sombra y disimulando por lo tanto cualquier pequeño defecto o arruga.







Una técnica que da muy buenos resultados en exteriores es situar al modelo a contraluz y usar reflector para darle una iluminación suave.
Si no se dispone de un reflector circular podemos, siempre y cuando la distancia sea la adecuada, accionar el flash de relleno de nuestras cámaras, situándolo 1 o 1 y medio punto por debajo de la luz natural que emite para que no se convierta en la iluminación principal, solo deseamos un relleno de luz para aclarar algunas sombras.


LA EDICION

Hay que tener en cuenta que lo que estamos intentando relatar con nuestras imágenes es una corta historia que debe tener una cierta unidad en cuanto al criterio y a los elementos o accesorios que en ella intervienen. De común acuerdo con el modelo, es necesario recortar y especificar el campo en el que éste se desea mover. En el conjunto de las imágenes debe haber siempre variedad y ofrecer diferentes posibilidades y visiones sobre el personaje de nuestra historia, pero con una coherencia conceptual.

Este conjunto de criterios no sólo es aplicable a los contenidos de las imágenes, sino también a las técnicas, ópticas y películas que vamos a utilizar.

El Book no tiene que ser un muestrario fotográfico.

Con el book el modelo se presenta a los castings (pruebas). Pero para que le llamen tiene, con antelación, que dejar en varias agencias su tarjeta de presentación.

El mundo de la moda no es tan sencillo como puede parecer desde fuera. El glamour, la belleza y la estética es el fruto de muchas horas de preparación y de un gran esfuerzo por parte de todos los profesionales.

El fotógrafo

Todos los aficionados que quieran ejercer como profesionales tienen que tener en cuenta que trabajan con modelos de diferentes edades, aptitudes y caracteres. Por tanto un factor principal de un fotógrafo debe ser el de buen psicólogo. Tiene que saber captar tanto el exterior como el interior de los modelos para que la foto transmita lo que se pretende. También debe poseer un gran sentido de la composición. La imagen es la herramienta de trabajo de los modelos.

Los modelos

No todo es tarea del fotógrafo. Mis modelos, me han comentado que cuando hacen una sesión de fotos la comunicación conmigo, el fotógrafo, es esencial.

"Ambos –añaden tenemos que disfrutar con el trabajo, porque así te relajas y todo sale bien.









Este artículo está elaborado con especial aprecio para mis alumnos de Fotografía de la Universidad Rafael Landivar deseando con ello que puedan trascender en este bello campo de la fotografía y en especial en el campo del modelaje.

Espero lo aprovechen al máximo para el desarrollo de su portfolio.

LAS FOTOGRAFIAS QUE ILUSTRAN ESTE DOCUMENTO SON PROPIEDAD DE ROLANDO RUIZ, MASTER PHOTOGRAPHER Y DE ANDREA TORRES, LA MODELO, TIENEN DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR, SE PROHIBE SU REPRODUCCION POR CUALQUIER MEDIO DIGITAL, SE UTILIZARON UNICAMENTE CON FINES DIDACTICOS.

DATOS DE LA PRODUCCION:
MODELO: ANDREA TORRES
FOTOGRAFIAS DE: ROLANDO RUIZ
LOCACION: FERROVIAS DE GUATEMALA
FECHA: 10 DE JUNIO DEL 2006
HORARIO: DE 8:00 A 10:30
EQUIPO UTILIZADO: PANASONIC LUMIX FZ30 – REFLECTORES PHOTOPLEX
FOTOS A 8 MEGAPIXELES
POST PRODUCCION DIGITAL: PHOTOSHOP CS2
REALIZADA POR ROLANDO RUIZ